22 de abril de 2012

Nunca me gustó la palabra imposible.

Puede que por volar demasiado alto me estrelle contra un cristal.
Puede que el fin de un sueño sea como bañarse en el río más frío del mundo.
O por que no?
Puede que esas futuras lágrimas no sean de tristeza.
Puede que tras tanta sangre, sudor, lágrimas esfuerzo y perseverancia, lo consiga.


Fue lo que elegí, quizás sin saberlo opté por la opción más complicada, y hasta puede que rompa el mar de cristal y sus piezas vayan desgarrando mi piel lentamente, pero aún sabiendo lo que me puede pasar, pienso seguir adelante, aunque nadie crea en mi, aunque repitan una y otra vez que es imposible, esa palabra nunca me gustó, jamás la aprendí, y pienso demostrar que sí se puede, pienso callar cientos de bocas.
Porque es mi sueño, y me gusta aferrarme a él, porque es mío desde hace muchos años, por eso mismo no pienso dejar que nadie me lo quite, voy a luchar por él, aunque cuando acabe solo me quede un hilo de voz, con ese mismo, diré al mundo:
LO CONSEGUÍ.
Era una niña cuando ese sueño nació, y después de años, ese sueño sigue presente, y seguirá hasta el día en que mi corazón deje de latir, en contra del mundo, no lo pienso abandonar.

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